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Hay que ser McConkey

Publicado por Marc Fontrodona · 02/10/2013 ·

Marc Fontrodona // Fotos: Red Bull Content Pool
El pasado sábado iba en el vuelo de Donosti a Barcelona con una sonrisa de oreja a oreja con la sensación de haber vivido dos grandes jornadas en la ciudad guipuzcoana. Después de pensar en los motivos -tampoco me costó mucho llegar a dicha conclusión- tuve claro que fueron dos. El primero, que pudimos disfrutar del cine extremo, nuestro cine, al mismo nivel que el resto gracias a 'Savage Cinema', una nueva sección extrema -impulsada por Red Bull Media House- no competitiva del Festival Internacional de San Sebastián. El segundo, que vi una de las mejores películas/documentales que he visto en mi corta vida: 'McConkey'.

Ahora vienen unos párrafos hablando de este segundo motivo. Siempre, no se confundan, escritos desde mi humilde posición de aficionado a los deportes extremos y no como crítico de cine, para lo que ya están los expertos (aunque no creo que estuvieran en la sala).

Shane McConkey nació innovando y murió innovando. Empezó con el esquí, no le iban bien los estudios, sabía a lo que quería dedicarse y, después de quedarse a las puertas de entrar en la selección nacional de los Estados Unidos, la vida le cambió por completo y empezó su progresión.

Empezó con el freeski, el freestyle, muchos backflips, le fue añadiendo dificultad. Terminó saltando con esquís por barrancos, soltándolos y usando el wingsuit para volar. Entremedio, BASE Jump, saltos espectaculares, innovadores, en bolas, lesiones, la aparición de su mujer Sherry McConkey, el nacimiento de su hija y un montón de cosas más en las que no entraremos en detalle porque no hay que contarlo todo sino verlo uno mismo.

Un día, a los 39 años, en uno de esos saltos brutales, los esquís no se soltaron y aquello le impidió usar su wingsuit. Se estampó. Trágico final, pero no confundir con trágica historia; y es que la manera con la que Red Bull Media House y MSP Films decidieron contarnos la vida de Shane McConkey es una delicia.

Con un toque de humor, de respeto, de locura, intercalando acción con entrevistas a todo su entorno y tras 1.600 horas de edición (McConkey lo grababa TODO), el espectador sale del cine con la sensación de haber disfrutado de una buena historia.

Titulo el artículo 'Hay que ser McConkey' no porque haya que saltar por los barrancos más altos, esquiar como él o arriesgar tu vida día tras día. No. Eso es lo que él quería y lo que hizo toda su vida. Precisamente ahí es a donde voy, a donde te lleva esta película a lo largo de los X minutos (no miré el reloj ni un momento) que dura: hay que hacer lo que realmente quieres en tu vida. ¿Eres un McConkey?

Si os apetece verla, la podéis comprar en la web de la película, así como este jueves en 14 cines de España en el ciclo 'Héroes por Naturaleza'. Consulta las salas y horarios aquí. Os dejo con el tráiler:

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