El kitesurfista británico Lewis Crathern ha batido el récord mundial de salto en kitesurf big air con un vuelo de 42,6 metros sobre el agua, y lo ha hecho en casa, en la costa sur de Inglaterra, con una tormenta rugiendo a su alrededor.
El récord se registró en Bracklesham Bay, en West Sussex, mientras la borrasca Storm Austen azotaba el litoral inglés. Las condiciones eran de las que ponen nerviosos hasta a los más experimentados: rachas de viento superiores a los 50 nudos (más de 90 km/h) y un mar de fondo imponente, justo el cóctel que buscan los riders de big air cuando quieren volar de verdad alto.
Crathern se lanzó al agua con una cometa Harlem Peak de 7 metros, diseñada para este tipo de sesiones. Según el relato de la propia marca, solo la había utilizado una vez antes de intentar el récord. Una sola salida de toma de contacto y, después, un salto para los libros de historia.
Cae la marca de Jamie Overbeek
El vuelo de 42,6 metros supera los 42,3 metros que el neerlandés Jamie Overbeek había conseguido en abril de 2026. Son solo 30 centímetros de diferencia, pero en un deporte donde cada metro conquistado exige condiciones casi irrepetibles y una dosis enorme de valentía, esa distancia pesa muchísimo.
El récord, además, vuelve a subir el listón en una disciplina que no deja de empujar sus propios límites. Crathern, natural de Worthing, aprendió a kitesurfear en playas cercanas como Lancing y Goring, y lleva más de veinte años navegando con temporal por la costa sur inglesa. Por eso el récord sabe a hogar. El propio rider lo resumía con orgullo:
"Es agradable traer un récord así al Reino Unido y a mis playas locales"
Para quien lleva años siguiendo el kitesurf big air, el nombre no es ninguna sorpresa. Crathern fue cuatro veces campeón británico y subcampeón del mundo de big air en 2016, además de protagonista de una de las hazañas más virales del deporte: saltar por encima de los muelles de Worthing y de Brighton.
También es una de las voces más reconocibles del sector como comentarista en citas como el Red Bull King of the Air o el GKA Big Air World Championships.
De un coma a la cima del big air
Su historia tiene también una parte de superación que encaja con el espíritu de los deportes de acción. Años atrás, un violento accidente lo dejó en coma.
Nueve meses después, estaba de nuevo en el aire y rompía el récord británico de altura con un salto de 22,3 metros en Ramsgate. Hoy, con 42,6 metros, ha duplicado prácticamente aquella cifra.
El big air, más vivo que nunca
El récord llega en un momento dorado para esta disciplina, la más espectacular del kitesurf y, para muchos, la que mejor conecta con el origen del deporte: saltar lo más alto posible. Con el vuelo de Crathern, el techo del big air queda un poco más arriba, y la pregunta ya es inevitable: ¿quién será el próximo en acercarse a los 43 metros?
Desde Trickon seguiremos atentos a cada tormenta que asome por el Atlántico y el Canal de la Mancha. Porque, como acaba de demostrar Lewis Crathern, a veces el mejor día para volar es el que a cualquiera le haría quedarse en la orilla.