El mundo de la televisión despide a RJ Mitte, el actor que dio vida a Walter “Flynn” White Jr. en Breaking Bad. Falleció el pasado 12 de octubre en Brownsville, Texas, a los 34 años. Desde Trickon queremos recordar una faceta que quizá no salía en los créditos de la serie: la de skater.
Un niño al que dijeron que no podría hacer deporte
Roy Frank Mitte III nació en 1992 en Jackson, Misisipi, y a los tres años fue diagnosticado con parálisis cerebral. Su infancia estuvo marcada por años de yesos, férulas en las piernas y una fisioterapia dura. Según contó él mismo en una entrevista, de niño le dijeron que no podría practicar ningún deporte.
Pero RJ tenía otros planes. Jugó seis temporadas de fútbol en una liga local con las férulas puestas, y con el tiempo el deporte pasó a ser una parte fundamental de su vida. Esa actitud lo definió dentro y fuera de la pantalla.
“Siempre estoy trabajando en mi discapacidad para no dejar que me controle”
La tabla como forma de moverse libre
Cuando el periodista que lo entrevistó lo vio llegar al parque de Burton Chace, en Marina del Rey, lo hizo sobre su skate. Era difícil creer que aquel mismo chico hubiera crecido oyendo que el deporte no era para él. RJ contaba que le encantaba patinar, y también el snowboard, dos disciplinas que piden equilibrio, constancia y muchas caídas antes de las primeras sonrisas.
Para alguien que se pasó años peleando con las limitaciones en su propio cuerpo, cada empujón sobre el asfalto era una pequeña victoria.
De Walt Jr. al spot: un embajador sin etiquetas
Su papel en Breaking Bad (56 episodios entre 2008 y 2013) lo convirtió en un rostro conocido en todo el mundo. Aunque su parálisis cerebral era más leve que la de su personaje, usó esa visibilidad para abrir puertas a otras personas con discapacidad.
Fue embajador de United Cerebral Palsy y de Shriners Children’s, y presidió The Mitte Foundation, dedicada a proyectos solidarios. Su historia demuestra algo que la comunidad de los deportes de acción lleva en el ADN: la superación no se mide en trucos, sino en las ganas de volver a intentarlo.
La noticia ha conmovido también al mundo del skate. Medios especializados como Shredder han recordado su conexión con la tabla y han lanzado un mensaje que merece repetirse: cuidémonos entre nosotros. Los skateparks se llenan de gente que comparte sesiones, risas y caídas, y a veces un simple “¿cómo estás?” significa más de lo que parece.
Un legado que sigue rodando
RJ Mitte se va muy joven, pero deja una enseñanza que cualquier skater entiende: una tabla, un poco de terquedad y mucha ilusión pueden llevarte donde otros dicen que no puedes llegar. Su recuerdo seguirá rodando en cada niño que se atreva a probar un deporte que le han dicho que no es para él.
Descansa en paz, RJ. Gracias por enseñarnos que el límite siempre es más flexible de lo que parece.