El próximo jueves 4 de septiembre, a las 20:00 h en la Sala Or (Gracia, Barcelona), se estrenará en pantalla grande VIVA DIY, un documental que recoge la historia única del Skatepark de Arenys de Munt, considerado el primer skatepark de España.
La premiere, un film dirigido por Gregorio Moraes y Naan Silva (bajo la batuta del OG Alberto Kastor), no será solo cine: la velada incluirá también una exposición de fotografías, objetos y obras artísticas que repasan las distintas etapas de este spot histórico, desde su nacimiento en 1979 hasta su resurrección gracias al empuje de la comunidad local.
Un skatepark pionero
El Skatepark de Arenys de Munt abrió el 7 de julio de 1979 en un terreno cedido por John McDonald, un estadounidense afincado en la zona. Con dos bowls conectados y una zona de freestyle, rápidamente se convirtió en un punto de encuentro clave para la escena skater de España y atrajo a riders internacionales.
Del entierro al renacer
El parque vivió su edad de oro entre 1980 y 1982, con campeonatos y sesiones que marcaron a toda una generación. Pero cuando la popularidad del skate cayó, el lugar quedó abandonado y en 1984 fue cubierto con tierra por motivos de seguridad. Durante casi tres décadas, quedó enterrado en el olvido.
Así nació Digging
En 2012, un grupo de skaters locales, capitaneado por el filmmaker Enrique Mayor en colabo con Nike SB, decidió recuperar su historia. Con palas y picos, empezaron a desenterrar los bowls metro a metro. Aquel movimiento DIY fue un acto de resistencia y amor por el skate, devolviendo la vida a un lugar que parecía perdido.
De Arenys al mundo
La historia del spot tomó proyección internacional en 2015, cuando el equipo de We Are Blood visitó Arenys de Munt para grabar en sus bowls redescubiertos. Su paso reafirmó la magia del skatepark y lo devolvió al mapa global.
La cita
VIVA DIY es más que un documental: es un homenaje a la memoria colectiva del skate en España y a la fuerza de una comunidad capaz de rescatar un pedazo de historia con sus propias manos. La cita en la Sala Or promete ser un encuentro emotivo entre generaciones de skaters, unidos por el mismo espíritu.